Sí, a efectos de Hacienda, el dinero que recibes del SEPE (prestación contributiva o subsidios) se considera rendimiento del trabajo personal, igual que un sueldo. Por tanto, está sujeto a IRPF y debe declararse en la Renta.
Este es el motivo principal por el que muchas personas tienen que pagar en la Renta tras haber estado en paro. Si has trabajado unos meses y luego has cobrado el paro, Hacienda considera que has tenido dos pagadores: tu empresa y el SEPE.
Importante: Al tener dos pagadores, el límite de ingresos para estar obligado a declarar baja de los 22.000€ a los 15.000€ anuales (siempre que el segundo pagador te haya pagado más de 1.500€ en el año).
Retenciones mínimas
Por defecto, el SEPE suele aplicar una retención mínima de IRPF (alrededor del 2%). Esto hace que cobres más dinero cada mes, pero al no haber pagado suficientes impuestos durante el año, la declaración de la renta suele salir "a pagar".
Cómo solicitar más retención
Para evitar sustos con Hacienda en el futuro, puedes solicitar al SEPE que te suba el porcentaje de retención de IRPF. Puedes hacerlo a través de un formulario en su web o en la oficina.